El nervio vago es mucho más que una curiosidad anatómica. Es el hilo invisible que conecta tu cuerpo con tu mente, y su buen funcionamiento puede significar la diferencia entre vivir en calma o en constante tensión. En este artículo descubrirás qué es, por qué es tan importante y cómo activarlo con una sencilla rutina de 5 minutos.
¿Qué es el nervio vago y por qué es tan importante?
El nervio vago es el más largo y complejo del Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Se llama así porque “vaga” por gran parte del cuerpo, conectando órganos como el corazón, el hígado, el páncreas y el estómago con el cerebro.
Lo más sorprendente: el 80% de las señales viajan de los órganos al cerebro, y no al revés. Es decir, tu estómago, tu corazón o tus pulmones le dicen a tu cerebro cómo estás… y este responde.
El SNA: entre el estrés y la calma
Tu SNA tiene dos modos principales:
- Simpático: lucha o huida (estrés).
- Parasimpático: calma y digestión.
El problema es que el estilo de vida actual sobreactiva el simpático aunque no haya peligro real. Esto frena funciones esenciales como la digestión, aumenta la inflamación y nos deja atrapados en un estado de alerta constante.
Lo que dice la ciencia
Diversos estudios muestran que una alta variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) se asocia con mayor resiliencia emocional, mejor manejo del estrés y más empatía.
Prácticas como la respiración lenta, el yoga, la meditación y el canto Om activan el nervio vago, reducen el cortisol y mejoran la salud general.
Cómo activar el nervio vago en casa
Puedes estimularlo sin máquinas ni técnicas complicadas:
- Respiración diafragmática lenta.
- Meditación y mindfulness.
- Canto Om o sonidos graves sostenidos.
- Posturas de yoga como Vajrasana, Shavasana o Setu Bandhasana.
- Masaje suave en orejas, cuello y base del cráneo.
Rutina de 5 minutos para tu nervio vago
En el vídeo de YouTube puedes ver las posturas mucho mejor, pero aquí te dejo un resumen:
Min 0:00 – 1:00: Balanceo sentado + respiración.
Min 1:00 – 2:00: Torsiones suaves.
Min 2:00 – 2:30: Automasaje en orejas y cuello.
Min 2:30 – 4:00: Piernas elevadas contra la pared.
Min 4:00 – 5:00: Shavasana con manos en abdomen y pecho.
Activar tu nervio vago no solo es fácil, es una inversión directa en tu bienestar físico y emocional. Con solo cinco minutos al día puedes recuperar la calma, mejorar tu digestión y sentirte más en paz.
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