¿Por qué cada vez necesitamos más gafas? Ciencia, pantallas y ejercicios para tus ojos

Entre 1.000 y 2.000 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de problema visual. Eso significa que casi un cuarto de la población mundial tiene dificultades para ver bien. La miopía, en particular, ha aumentado de manera alarmante: del 24% en 1990 al 36% en 2024 entre los jóvenes.

La pregunta es inevitable: ¿qué está pasando con nuestra vista? ¿Son las pantallas responsables? ¿Y podemos hacer algo para cuidar mejor nuestros ojos?

Así funcionan nuestros ojos

El ojo es una máquina biológica casi perfecta. Como una cámara, necesita varias piezas clave para funcionar:

  • Músculos extraoculares: seis pequeños músculos que mueven el globo ocular en todas direcciones.
  • Cristalino: la lente viva que enfoca la imagen gracias al músculo ciliar.
  • Vascularización: los ojos consumen gran cantidad de oxígeno y nutrientes, por lo que la circulación sanguínea es fundamental para su salud.

Cuando estas estructuras trabajan en armonía, vemos con nitidez. Pero nuestro estilo de vida moderno ha introducido un nuevo enemigo.

El papel de las pantallas

El uso constante de pantallas ha cambiado radicalmente la forma en la que usamos los ojos:

  • Sobrecarga del músculo ciliar: al mirar de cerca durante horas, el músculo encargado de enfocar se mantiene contraído, provocando espasmos y visión borrosa.
  • Menos parpadeos: pasamos de parpadear 20 veces por minuto a apenas 5 frente a una pantalla. Esto causa sequedad, irritación y sensación de arenilla.
  • Efectos indirectos: mirar pantallas de noche reduce la producción de melatonina, interfiriendo en el sueño profundo y en la recuperación del cuerpo y la mente.

En 2020, un estudio científico ya señalaba la relación entre el uso excesivo de pantallas y el aumento de la miopía.

¿Podemos revertirlo?

La buena noticia es que sí podemos entrenar y cuidar los ojos, igual que cualquier otro músculo. Aunque la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo son problemas estructurales que dependen de la forma del ojo, sí podemos:

  • Reducir la fatiga visual
  • Mejorar la flexibilidad de enfoque
  • Prevenir futuros problemas

En niños y adolescentes, la mejor prevención de la miopía es simple: menos pantallas y al menos 2 horas al aire libre con luz natural cada día.

Una rutina de ejercicios para tus ojos

Aquí tienes una rutina sencilla, rápida (menos de 5 minutos) y muy eficaz:

  1. Palming: frota las manos y colócalas sobre los ojos cerrados para relajar la zona.
  2. Movimientos horizontales: mira de un lado a otro 5–10 veces.
  3. Movimientos verticales: mira arriba y abajo varias veces.
  4. Diagonales: activa los músculos oblicuos mirando en diagonales.
  5. Círculos oculares: haz círculos completos con los ojos hacia ambos lados.
  6. Enfoque con el pulgar: alterna la mirada entre tu pulgar y un objeto lejano.
  7. Parpadeo consciente: abre y cierra los ojos lentamente, luego haz 10 parpadeos rápidos.

Este pequeño entrenamiento estimula la musculatura ocular, lubrica la superficie del ojo y ayuda a mantener la visión más descansada.

La epidemia de problemas visuales no es inevitable. Aunque las pantallas forman parte de nuestra vida, tenemos herramientas para reducir su impacto: desde cambios de hábitos hasta simples ejercicios diarios.

La vista es un tesoro, y cuidarla es tan importante como entrenar el cuerpo o calmar la mente. Con unos minutos al día podemos devolver a nuestros ojos parte del equilibrio que necesitan.

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